El 8 de septiembre de 1891, el gobernador Marcos Juárez inauguró lo que sería una obra revolucionaria para América Latina: el primer dique de tipo moderno del continente, sobre el río Suquía en las Sierras de Córdoba.

El desafío original

A fines del siglo XIX, Córdoba crecía rápidamente pero enfrentaba un problema grave: el río Suquía, que abastecía a la ciudad, presentaba caudales irregulares que alternativamente generaban sequías o catastróficas inundaciones. La solución propuesta por los ingenieros Carlos Cassaffousth y Juan Bialet Massé era audaz para su época: construir una gran presa que regulara el río.

La construcción (1886–1891)

Las obras comenzaron en octubre de 1886 con tecnología y métodos importados de Europa. El paredón original fue construido en mampostería de piedra y alcanzó los 20 metros de altura. Al inaugurarse en 1891, era uno de los más grandes del mundo.

Crisis y reconstrucción

A principios del siglo XX comenzaron a detectarse filtraciones y movimientos estructurales en el paredón original. Tras décadas de estudios y debates, durante el gobierno de Amadeo Sabattini se tomó la decisión de construir un nuevo paredón de hormigón macizo, inaugurado en 1944, que es el que existe hoy.